NACIO UN NUEVO OSO

Tita dio a luz a “Yací” (nombre que le dan los Guaraníes a la Luna) nació el 10 de mayo de 2008, pesando 1,3 kg. Al igual que sus dos anteriores hermanas se aferró fuertemente al pelaje de su mamá, donde permanecerá los primeros meses de vida.





 


El 7 de Noviembre del 2008
lanzamos conjuntamente con la Escuela Rural 1018
el proyecto ALGARROBO ABUELO

Algarrobo Abuelo, proyecto para declaración de “Patrimonio local”


Ilustración © Sophie le Comte

Justificación:

Pocos árboles representan tan bien el bioma del chaco santiagueño como el algarrobo (Prosopis sp). Árbol de porte elegante, madera dura y noble, de fruto comestible y sombra refrescante.
El algarrobo se comenzó a explotar industrialmente muy temprano en Argentina. Primero, y dada su durabilidad y resistencia, para confeccionar postes para el alambrado del campo, luego para hacer carbón, y desde hace algunos años la moda ha impuesto a su madera en la mueblería.
Pero ya Lucio V. Mansilla, en su libro Una excursión a los indios Ranqueles, nos relata los usos y costumbres del algarrobo de esa época: "Eran chañares, espinillos y algarrobos. Estos últimos abundaban más. Es el árbol más útil que tienen los indios. Su leña es excelente para el fuego, arde como carbón de piedra; su fruta engorda y robustece los caballos como ningún pienso, les da fuerzas y bríos admirables; sirve para elaborar la espumante y soporífera chicha, para hacer patay pisándola sola, y pisándola con maíz tostado una comida agradable y nutritiva. Los indios siempre llevaban bolsitas con vainas de algarrobas, y en su marchas la chupan, lo mismo que los coyas del Perú mascan coca. Es un alimento y un entretenimiento que reemplaza al cigarro"...

Por su parte, Carlos Villafuerte, en su Diccionario de árboles, arbustos y yuyos en el folklore argentino, nos dice:
“Árbol como el algarrobo no hubo ninguno para el criollo; con razón le llamaban Árbol, como síntesis de toda vida vegetal. "Tacu", le decía el quichua y el diaguita; "Ibopé", el guaraní; pero el español lo nombró como un árbol parecido que existía en su tierra, "algarrobo", y de su fruto se nutrió en los momentos difíciles de los muchos que tuvo la conquista del Noroeste.
"Para el indio fue el árbol de la vida, por eso lo defendía, lo respetaba y lo veneraba. De su fruto se hizo el patay y la chicha, la añapa y la aloja. Bajo su sombra se cobijaba en las desesperanzas y alegrías, y cuando el árbol caía vencido por el tiempo, aprovechaba su madera para hacer morteros para la molienda. De su fruto, machacado en los morteros y agregándole un poco de agua, obtenía un jugo pastoso y fresco que le llamó añapa.
"El indio también aprovechaba el fruto guardado para preparar el patay, el pan amasado en el invierno y cocido al lado de la conchana. Con él se alimentaba en tiempos malos, y con él preparaba también la chicha, y la aloja, las bebidas fermentadas que lo ponían belicoso y le hacían olvidar los pesares.”



A pesar de todo lo antedicho se ha producido una sobreexplotación de la especie, siendo ya raros los algarrobos de cierto porte.
En la localidad de Urutaú, Departamento Copo, en Santiago del Estero, existe un ejemplar de algarrobo blanco (Prosopis alba) que sin lugar a dudas debe tener varias centurias. Este “abuelo” es único por su antigüedad y envergadura.
Conservar este árbol sería todo un símbolo. Este algarrobo representa la vida, la resistencia del monte al avance antrópico, la presencia de la naturaleza, de lo silvestre a pesar de las topadoras y motosierras.



Pero si todo lo dicho no fuese suficiente para pensar en conservarlo, podríamos agregar que Urutaú es una población de menos de 200 almas, que sus habitantes son “hacheros”, o sea que viven de la madera, en especial la del algarrobo, y sin embargo han sabido comprender que este gigante no es solo un árbol.
Pero eso no es todo, en ese pequeño poblado perdido en el medio del Chaco santiagueño, al borde del Impenetrable, un grupo de maestras rurales ha emprendido una cruzada contra la pobreza, la ignorancia y el olvido. Desde la Escuela Rural nº 1018 se ha impulsado la creación de un criadero de cabras de raza, animales muy bien adaptados a los rigores del clima de la zona, y la producción de miel de abeja.



Urutaú es apenas un punto perdido en el mapa de Argentina, casi compartido por 3 provincias, Santiago del Estero, Chaco y Salta, sin embargo la ruta que cruza frente a la escuela es de importante tráfico, ya que muchos camiones la transitan en su peregrinar desde Paraguay o Brasil hacia Chile, o viceversa.
Si se estimula al viajero a detenerse en el poblado para conocer ese portento centenario, sería una buena oportunidad para que además conocieran de la labor de ese puñado de gente que se enfrenta a la perdida de su modo de vida tradicional y sustentable, ante la llegada del desmonte y el monocultivo.
Les daríamos la oportunidad de promocionar sus productos, de seguir viviendo en el monte, respetando el monte. Vivir del monte sin extinguir el monte.


También debemos considerar que al proyecto de conservación oso hormiguero gigante le permitiría relacionar al árbol con la fauna, y en especial con el oso hormiguero. Tendríamos la oportunidad de “hablarle” al visitante de la importancia de conservar cada especie y de la labor que nosotros realizamos para la conservación, estaríamos creando conciencia en cada una de las personas que por allí pase en cuanto a la conservación del oso hormiguero y su hábitat. La difusión de nuestra labor en conservación se vería ampliada grandemente obteniendo un punto fijo dentro del territorio de distribución de la especie que nos interesa.

El Proyecto:

Se declararía a ese algarrobo blanco “Patrimonio natural local”. Luego se solicitaría a la legislatura provincial que se lo declare “Patrimonio natural provincial”.
La declaración se haría ante medios periodísticos y en un acto con la participación de todos los integrantes de la comunidad de Urutaú y en especial de la Escuela Rural 1018, participando también representantes del Proyecto de conservación oso hormiguero gigante, ARTIS ROYAL ZOO –ZFV.


fotografías © Belén Etchegaray

Resultados esperados
Los resultados esperados se pueden dividir en dos áreas, a saber:

1. Desde el punto de vista del PCOH: Se busca reforzar el sentido de pertenencia y responsabilidad para con la naturaleza, en los habitantes de Urutaú que los conduzca a una actitud respetuosa y conservadora del ambiente y su fauna. Estimular la conciencia de los visitantes en el mismo sentido, evitar por parte de estos la adquisición de fauna, flora y sus subproductos. Crear conciencia sobre los daños que el fuego y la falta de previsión al conducir causan a la fauna. Hacer conocer la labor que desempeña el PCOH, primariamente y los zoológicos participantes, de forma secundaria. Fortalecer el vínculo con la escuela y la población de Urutaú.

2. Desde el punto de vista de la escuela y la población de Urutaú: Conservar un ejemplar histórico de algarrobo blanco, logrando cierto reconocimiento en la zona, como así poder difundir la labor que desde la escuela se lleva a cabo. Intensificar el sentimiento de amor a la naturaleza en los alumnos de la escuela.
Estimular al conductor a detenerse e interiorizarse de la problemática del monte y de sus pobladores. Obtener una oportunidad para promocionar los productos allí desarrollados.

M.V. Guillermo Pérez Jimeno
Asesor científico
Proyecto conservación oso hormiguero gigante
ZFV, Argentina – ARTIS ROYAL ZOO, Holanda

 

 

 
     

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